Tendón de Aquiles

Entre los corredores de largas distancias, es muy bien conocida la lesión en el tendón de Aquiles. Esta lesión es muy frecuente en los corredores de fondo, ya que se relaciona directamente con los miembros inferiores y los pies, que son la base de ese deporte. Siempre es recomendable seguir los signos del cuerpo y estar en permanente contacto de consulta entre médicos y entrenadores. Dialogando con los corredores más veteranos, encontramos que la gran mayoría, en algún momento ha sentido dolor o molestias en el tendón. En la mayor parte de los casos la solución fue el descanso y la participación medica; posteriormente realizar un a correcta selección del calzado.

Algunos motivos

Si bien la lesión en el talón de Aquiles es común a deportistas de todas las disciplinas, en el caso de los corredores de fondo es particularmente frecuenta, esto se podría explicar ya que se trata de un deporte unidireccional, que solicita de una propulsión continua de los músculos de la pantorrilla. La posición de los pies en constante esfuerzo, hace necesario que el corredor este atento a los signos de cansancio o estrés que pueden presentarse en los músculos inferiores. Además debe tenerse en cuenta que la excesiva tensión de los músculos de la pantorrilla e isquiotibiales predisponen la zona a una posible lesión, si como parte del entrenamiento no se incluyen periodos de descanso.

La excesiva presión del movimiento del pie, como consecuencia del sobreentrenamiento, somete al tendón de Aquiles a un movimiento exagerado que provoca estrés en el plano frontal. En relación al sobreentrenamiento, es necesario destacar que una de las razones por lo que se producen con frecuencia lesiones en la zona del pie, es por exceso de movilidad y sobreuso.

Situación de corredores

Algunos corredores se lesionan más frecuentemente en el tendón que otros. Quizás en algunos casos los atletas con situaciones de pronación en los pies se encuentran más predispuestos que otros a sufrir la lesión. El calzado debe ser cuidadosamente elegido, ya que de el dependerá la comodidad de la pisada y la capacidad del corredor de manejar la fuerza y velocidad con que se desempeña en la carrera.

Otra de las cuestiones que pueden tenerse en cuenta en la carera es la dirección y sobrecarga con se manejan los entrenamientos, correr en cuestas es una buena idea para mantener la musculatura y resistencia, pero debe realizarse contextualizando con el resto de ejercicios de un plan de entrenamiento. Correr cuesta abajo supone una sobrecarga adicional al tendón de Aquiles, por esa razón los signos del cuerpo deben ser tenidos en cuenta para evitar lesiones.

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