Cosas que no debes hacer cuando corres

Disfruta del running
Disfruta del running
Disfruta del running

Disfruta del running

Hoy queremos que te pares un momento y nos leas, no sea que estés haciendo algo que, a la hora de correr, te pueda provocar lesiones o llevar a forzar en exceso tu cuerpo. Porque se trata de que el running siga siendo lo que para ti ya es, una fuente de placer, y evitar convertirlo en un castigo.

Prepárate para correr

Nunca te insistiremos lo suficiente sobre la importancia del calentamiento previo a la carrera. Si empiezas a correr en “frío” o no has realizado los ejercicios de calentamiento adecuados, no sólo tu rendimiento será menor, sino que correrás un serio riesgo de lesiones, más o menos graves, y puedes tener la seguridad de que tendrás después molestias que pueden llegar a ser serias. Recuerda siempre que no corres para castigar tu cuerpo (aunque al principio quizás este se resista), sino todo lo contrario, para disfrutar de él.

Un calentamiento adecuado incluye hacer círculos con los tobillos de ambos pies manteniendo la punta apoyada en el suelo, flexiones y extensiones de las rodillas, círculos de las caderas hacia los dos lados y de los hombros hacia adelante y hacia atrás, y no olvides girar con cuidado el cuello en todas las direcciones. Sólo entonces, comienza a correr primero con un suave trote.

No dejes de reponer líquidos durante toda la carrera: la deshidratación es un accidente más frecuente de lo que crees y puede llegar a ser grave.

Corre, corre, pero con cabeza

Debes usar el material adecuado, prestando especial atención a las zapatillas. Ten en cuenta que someterás a tus tobillos y rodillas a un importante esfuerzo y que una zancada incorrecta provocada por unas zapatillas inadecuadas puede provocarte lesiones dolorosas y de lenta recuperación. Nunca es una buena idea escatimar con ellas.

No te impongas metas rígidas. Habrá días que, aunque te hayas propuesto correr un tiempo determinado, sientas que no puedes conseguirlo. Escucha a tu cuerpo y aprende a distinguir el esfuerzo que exige siempre la superación deportiva de los signos de alarma de un forzado excesivo del mismo. Habrá días que puedas hacer menos de lo que te hayas propuesto, pero otros será más. Así que sé flexible.

Y, por último, recuerda no dejar de correr de forma brusca. Conforme vaya terminando tu sesión de running debes ir disminuyendo la velocidad para que tu cuerpo se pueda ir adaptando muscularmente al final del ejercicio.

Haznos caso y disfrutarás de tu pasión sin contratiempos.

Foto | Fotolia.com

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