La cámara hiperbárica

Screenshot de la página web de una clínica especializada en medicina hiperbárica: www.hiperbaricadelvalle.com

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Esta técnica se dio a conocer hace unos años cuando se supo que el ex-futbolista del Real Madrid y uno de los mejores deportistas españoles de todos los tiempos, Raúl González Blanco, dormía en una de ellas.

Pero esa no era la primera vez que un deportista famoso utilizaba este aparato pues Marta Domínguez, otra de nuestras mejores atletas, ya había usado la cámara hiperbárica a modo de prueba.

¿En qué consiste?

Es un habitáculo que está preparado para soportar altas presiones en su interior. Recrea presiones por encima de la presión atmosférica. Uno de los grandes beneficios de usar este aparato es la comodidad de poder utilizarlo sin desplazarte de tu lugar de residencia.

Gracias a esta cámara, nuestro organismo transporta una mayor cantidad de oxígeno en sangre. Esto hace que mejore nuestro sistema inmunológico y que se incremente nuestra resistencia muscular. Esto nos permitirá reducir los tiempos de recuperación del deportista y los problemas derivados de una sobrecarga muscular.

Oxigenoterapia

Es la técnica en la que se basa la cámara hiperbárica. Es una de las más utilizadas en la medicina moderna pues aporta el oxígeno necesario para prevenir la hipoxia (falta de oxígeno en un lugar determinado de nuestro organismo).

El oxígeno, a su vez, también ayuda a nuestro cuerpo a absorber más rápidamente las vitaminas y los nutrientes que se encuentran en los alimentos.

Debido a esto, los aparatos de oxigenoterapia o la cámara hipérbarica no son solo utilizados por los grandes deportistas, la gente de a pie también se ve beneficiada de estos avances técnicos. Gracias a sus múltiples aplicaciones, enfermos tan dispares como los que padecen úlceras varicosas o una artritis reumatoide, pueden obtener una ligera mejoría en su enfermedad.

Cada vez hay más avances en lo que a medicina deportiva refiere y los deportistas, siempre ávidos por mejorar su rendimiento, no recelan de estos avances mientras estén dentro de la legalidad. Está claro que, cada vez más, ciencia y deporte van unidos de la mano. Solo hemos de esperar que no se traspase la delgada línea que separa la ciencia del dopaje.

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