Hidratarse muy bien antes de cualquier competencia o entrenamiento tiene grandes beneficios. Los fallos en la hidratación del organismo pueden ocasionar inconvenientes prolongados.
Reponer fluidos después de realizar una actividad deportiva o ejercicio en general, se refiere a la hidratación previa a la siguiente sesión o continuidad ejercicios. Si el deportista acusa cualquier carencia de fluido antes de realizar ejercicio, se puede limitar potencialmente la termorregulación orgánica durante la siguiente sesión o actividad deportiva, por esta razón, es necesario emplear una reposición adecuada de fluidos en el organismo.
Agua
Como es bien conocido, la pérdida de agua corporal debido a la sudoración y la eliminación por vapores, se realiza en función de la carga térmica total del cuerpo. Esta carga térmica, esta relacionada directamente además con otros efectos de contexto, que se combinan en relación a la intensidad del ejercicio. Estas situaciones contextuales se refieren a las condiciones ambientales, como temperatura, humedad, velocidad del viento, extensión del terreno, etc.
Sudor
El agua que se perdemos durante la práctica deportiva en forma de sudor, proviene de todos los compartimientos con fluidos del cuerpo, esto incluye la sangre, lo que ocasiona, por lo tanto, un aumento en la concentración de electrolitos en los fluidos corporales. Las personas que comienzan a ejercitarse cuando están hipohidratados, con hipovolemia concomitante, e hipertonicidad, presentan una marcada limitación en la capacidad para disipar el calor corporal durante el ejercicio. Estos deportistas presentan una rápida elevación de la temperatura central del cuerpo, esta situación en términos generales provoca un mayor estrés cardiovascular.
Perturbaciones
Las perturbaciones en el agua ocasionan grandes inconvenientes al normal funcionamiento del organismo del atleta. Uno de los problemas más significativos de la perturbación de fluidos es que se puede reducir la capacidad del corredor para tolerar el ejercicio prolongado. La pérdida de agua durante la sudoración inducida por el ejercicio en tiempos cortos o prolongados y en contexto con factores externos, puede conducir a la deshidratación de los compartimientos de líquido intracelulares y extracelulares del cuerpo. De este modo todo el organismo resiente el esfuerzo provocando una decadencia significativa de la resistencia y la capacidad del atleta de enfrentar incluso el entrenamiento rutinario.
Por esta razón, las consecuencias del déficit de agua corporal, deben ser muy tenidas en cuenta, ya que pueden aumentar la posibilidad de deteriorar el rendimiento deportivo y junto al estrés desarrollar una temida lesión por calor.
Tags: agua, fluidos, hidratacion

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